Hay luces que se ven a simple vista; otras son tan frágiles y efímeras que no resisten la más mínima brisa… y están aquellas que despiertan del letargo impuesto por las sombras, desplegando un brillo sorprendente apenas abren sus pupilas.

- ¡Qué bien me hace estar aquí afuera! ¡Por fin veo la luz del día! (se despereza…) Y pensar que hay millones como nosotras desperdigadas por el mundo, que también son ignoradas durante trescientos treinta y seis días

- Hay seres oscuros por fuera y luminosos por dentro que no tienen la oportunidad de mostrarse y deambulan sin esperanza porque nadie los observa; al menos nosotras somos objetos de admiración, la gente paga para vernos titilar en Nochebuena

- Te has puesto a filosofar y no es esa nuestra tarea

- Somos luces artificiales, sólo eso, reconócelo compañera

- Sí, tienes razón. ¡Uy! Veo un montón de chicos acercándose y me da miedo. ¡Estamos en peligro!

- Ya cállate y concéntrate en iluminar el arbolito, pues si una de nosotras llega a fallar las demás no titilarán

El cumpleaños de Brian coincidía con el festejo de Nochebuena y sus padres solían programar su celebración con posterioridad a las fiestas navideñas, pero ese año habían decidido hacerlo el mismo día veinticuatro en horas de la tarde, ya que pensaban salir de vacaciones en Navidad.

Los invitados comenzaron a llegar a las cuatro, habían pactado con sus padres que los pasaran a retirar a las siete, de ese modo les daba tiempo suficiente para celebrar con sus respectivas familias la Nochebuena.

Los niños comieron, bebieron, bailaron y gritaron hasta que sus estómagos, piernas y cuerdas vocales les dieron el ultimátum.

Eran las seis y media, sólo faltaba que Brian soplara las velitas y repartiera la torta; con seguridad quedarían varias porciones olvidadas sobre la mesa, a esa altura no cabía nada más en esas pequeñas bocas.

La mamá de Brian apagó los focos del salón, encendió las velitas y puso en el reproductor de cd la versión en karaoke del cumpleaños feliz, pero olvidó desconectar las luces del arbolito que se hallaba a un costado del salón, y éste cobró vida en la oscuridad, opacando lo demás.

- ¡Qué bello se ve tu arbolito! ¡Y cuántos adornos tiene! No había reparado en él hasta ahora – exclamó uno de los niños

- De veras, es hermoso, ojalá yo tuviera uno así de grande y con tantas luces de colores – agregó otro, no menos sorprendido

Y de inmediato los demás chicos miraron en dirección al arbolito; entretanto la música proveniente del reproductor continuaba avanzando sin que ellos acompañaran con sus voces el estribillo, entonces Brian los increpó.

- ¡Oigan! ¡Se supone que deben cantar para mí mientras apago las velas! ¿Acaso nunca vieron un maldito árbol de navidad?... – exclamó el niño sin disimular su fastidio

Pero todas las miradas seguían convergiendo en el árbol, pese a la llamada de atención del homenajeado.

El tema musical llegó a su fin sin que Brian apagara las velas ni le cantaran el cumpleaños feliz… y ante esto el niño tuvo una reacción inesperada. Tomó una silla y la arrojó contra el arbolito, provocando el destrozo de muchas luces, un par de ramas y algunos adornos.

Todos lo observaron atónitos y se produjo un repentino silencio.

La madre le ordenó a Brian que se dirigiera a su habitación y permaneciera allí hasta nuevo aviso, luego repartió la torta entre los niños y aguardó a que sus padres fueran por ellos.

Cuando todos se hubieron marchado procedió al aseo del lugar con ayuda de su marido, mientras su hijo continuaba encerrado reflexionando sobre su equívoco accionar.

No hubo castigo corporal.

Ese fue el último cumpleaños que le celebraron a Brian y ese año se canceló la reunión familiar en la víspera de Navidad.

Los padres del niño tomaron los regalos recibidos por éste y los introdujeron en una bolsa. También recogieron lo que quedaba del arbolito.

A continuación dispusieron una mesa en el jardín de su casa y la llenaron con la comida que debió ser destinada al festejo de Nochebuena. Había también sidra y bebidas sin alcohol, además de pan dulce artesanal y frutos secos.

La madre del chico acondicionó el malogrado arbolito redistribuyendo los adornos que se habían salvado para rellenar los huecos; una vez que estuvo listo lo colocó a pocos metros de la mesa, justo debajo de un pequeño farol que lo mantenía iluminado a falta de las luces multicolores averiadas.

Una vez que todo estuvo preparado, ella y su marido salieron a la calle para encontrarse con personas en situación de calle que se hallaban reunidas en una pequeña placita, allí compartían sus pequeñas viandas y cantaban villancicos.

Pese a su humilde condición, todos lucían sonrientes como si una luz interior les hiciera olvidar su realidad.
Al ver aproximarse a los padres de Brian hicieron silencio y se pusieron serios. No estaban acostumbrados a ese tipo de visitas.

- Por favor, no se asusten, venimos a invitarlos a pasar la Nochebuena con nosotros. Hay suficiente comida y bebida para todos, además tenemos regalitos para los niños. – dijo la mamá de Brian, esperando que aceptaran su invitación

Se miraron entre sí, todos dudaban ante tal ofrecimiento.

El padre de Brian advirtió la desconfianza de esas personas y entonces les dijo que su única intención era compartir un rato ameno con ellos. Y agregó que deseaba impregnarse del fulgor que irradiaban sus rostros y sus voces.

Finalmente esas personas aceptaron acompañarlos y comieron opíparamente, como hacía tiempo no lo hacían.

Los niños no ocultaron la emoción que les produjo ver tantos obsequios y también admiraron el arbolito, para ellos era el mejor árbol de Navidad que jamás habían visto, pese a los destrozos.

Uno de los presentes tomó su desvencijada guitarra y se puso a cantar un villancico mientras el resto le hacía coro.

Y los padres de Brian elogiaron sus voces bien entonadas, entretanto el cumpleañero observaba todo desde la ventana de su cuarto y lloraba desconsolado.

Al llegar las doce descorcharon una sidra y chocaron sus copas.

El manto nocturno pronto se vio interrumpido por una ráfaga de luciérnagas sonoras, que se reflejaron en las húmedas pupilas de los niños.

Fue una Nochebuena distinta que -por diferentes motivos- ninguno de ellos olvidaría.

Laura C.

Visitas: 49

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Creatividad Internacional para añadir comentarios!

Participar en Creatividad Internacional

Comentario por María Emilia Fuentes B. el julio 12, 2018 a las 4:24pm

Laura:

Un hermoso cuento que he disfrutado, tantas luces que por diferentes razones permanecen ocultas.

Gracias por tu relato y buena tarde.

Un abrazo.

Comentario por ginimar de letras el julio 12, 2018 a las 4:46am

Hermoso y sorprendente relato, amiga Laura. Algunas luces necesitan un periodo de reflexión para empezar a brillar. Un abrazo :)

Libros — Editores

E-mail: 

creatividadinternacional@gmail.com

_______________

Creatividad Internacional’, es una red abierta, donde no se tiene que registrar para ver su información y colaboraciones, hay +6,000 Foros de Discusiones sobre grandes escritores y cineastas; actualización diaria de noticias literarias y cinematográficas y +18,000 blogs con creaciones literarias de gran talento. 

Un espacio para exponer creaciones y opiniones a críticos, editores y productores.  Los invitamos a participar.

Ismael Lorenzo, Director, Creatividad Internacional

Alina Galliano R.I.P. Jorge Dominguez, Alonso de Molina,  José Ignacio Velasco, Gloria Zúñiga.

Subdirectores

________________

'Creatividad Internacional' no se hace responsable por los contenidos publicados por sus miembros.

________________

PROGRAMACION RADIAL DE 'CREATIVIDAD INTERNACIONAL'

ENTREVISTAS, CINE Y LIBROS,  CONVERSATORIOS  

TENEMOS 146 PROGRAMAS  y +25,000 visualizaciones.

______________

Soy Felipito

Ismael Lorenzo y Felipito

'Soy Felipito' las aventuras y desventuras de un gato enamoradizo, actor, autor y con pretensiones de alcaldegato.

"Mi libro ya está en las Amazon, me ha dado tanta alegría, que hasta se me ha quitado mi hambre perenne. Mi papá me quiere mucho y ya me está dando consejos de como lidiar con los editores, que casi todos son unos bandidos, me dice, casi tanto como los políticos".

FELIPITO

_____________

El silencio de los 12

Ismael  Lorenzo

'El silencio de los 12', narra las historias, en sus propias voces, de mujeres agredidas sexualmente, sus consecuencias y secuelas de estos abusos. Desde el Líbano hasta España, desde Francia hasta Italia.   Desde una niña de 12 años violada por una escuadra de Marines en el Líbano hasta jóvenes abusadas por profesores en la Sorbone. Una historia que no tiene fin. Un libro que debe leerse por su tema que nunca termina y que muchos prefieren ignorar. 

EL SILENCIO DE LOS 12

______________

De Sur a Sur en Verbo y Verso.    Poesía Erótica Escrita por Mujeres de España y Latinoamérica

Mostramos en este libro el trabajo realizado por 38 autoras provenientes de un total de 10 países: Argentina, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, México, Perú, Puerto Rico y Venezuela; con edades comprendidas entre los 20 y los 85 años, siendo la edad media 47 y la edad más repetida 48 años.

El erotismo en poesía es sublimar el deseo a través de la palabra. Vivir en el plano literario, lo que, tal vez colmados de prejuicios, no nos atrevemos a vivir en el plano real.   Las 38 autoras reflexionan, inquieren sobre el erotismo, el amor y el desamor, la frustración y el deseo, lo bueno y lo malo de cada situación.  Alonso de Molina

DE SUR A SUR EN VERBO Y VERSO

_____________

Pijamas verdes y batas blancas en la clínica

José Ignacio Velasco

Gustavo Montes es un cirujano con experiencia que, de una familia de médicos, recuerda lo que fue la medicina de su abuelo, la de su padre y la suya propia a los largo del tiempo. Y lo hace alternando el pasado, cuando era estudiante de medicina, con el presente cuando ya ha alcanzado un alto nivel y es jefe en una clínica.   Desde el inicio de su profesión ha tenido claras la netas diferencia entre la forma de ver y ejercer la profesión entre los Médicos Clínicos [las batas blancas] y los Cirujanos [los pijamas verdes.

PIJAMAS  VERDES

_______________

El Polvo Rojo de la Memoria

Eduardo R. Casanova Ealo

El personaje principal de esta novela, Carlos Camilo vive aquejado por la pérdida de la memoria colectiva y las nubes del polvo rojo de su pueblo natal.

Por lo que se ve obligado a refugiarse en el arte y la literatura en general, para tratar de aproximarme al más grande de los misterios, dejando a un lado el cosquilleo de sus nervios,

EL POLVO ROJO DE LA MEMORIA

_______________

El curioso de la sombra que murió como un recuerdo y otros cuentos

José Baroja

Este es el quinto libro de cuento de este autor. Con un cuidado estilo, Baroja nos muestra el lado más inquietante y subrepticio de la vida aparentemente cotidiana de los protagonistas de estas narraciones.

El CURIOSO CASO DE LA SOMBRA

______________

Mudanza de Jasmín

Arelí Chavira y Jesús Chávez Marín

Una educación refinada y una vitalidad fuerte y alegre se expresan en estos relatos en los que la protagonista cuenta su mundo cotidiano y de vez en cuando, ágiles reflexiones al filo de los hechos. No pretende aleccionar a nadie, ni siquiera a sí misma, solo organizar la sorpresa que le produce la existencia y las imágenes que se reflejan en sus relaciones con otras personas.

MUDANZA DE JAZMIN

_________________

Un paseo por sus fantasías

             Laura C

Los relatos en este libro se caracterizan por su originalidad y fuerza, siempre con un toque muy distintivo e impactante, que logra identificar su elegante y sorpresivo estilo, resulta un deleite leerlos/

LAURA

'Creatividad Internacional', red de Literatura y Cine, un espacio para exponer creaciones y opiniones a críticos, editores y productores.

© 2018   Creado por Creatividad Internacional.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio

VISITAS DESDE MARZO 5/09:
AmazingCounters.com